Compartir en

Patologías y Tratamientos


Estesioneuroblastoma – Cordoma – Glomus yugular

Los estesioneuroblastomas se originan de las células olfatorias de la mucosa nasal. Se localizan en la región súpero-lateral de la cavidad nasal y pueden invadir la órbita produciendo pérdida de la visión y protrusión ocular. Clínicamente originan sensación de nariz tapada, sangrado nasal y pérdida del olfato. El lento crecimiento origina invasión de la base craneal anterior y afectación de los lóbulos frontales cerebrales. El tratamiento de elección es la resección quirúrgica. Las lesiones con mucha invasión intracraneana pueden requerir de cirugía combinada entre neurocirujanos y otorrinolaringólogos mientras muchas otras pueden ser extirpadas mediante cirugía endoscópica por fosas nasales.  Los pacientes con resección total tienen mejor pronóstico. La radioterapia y la quimioterapia se reserva  para los casos recidivantes no candidatos a nueva cirugía.

Resonancia magnética pre y postoperatoria evidenciando resección de estesioneuroblastoma con invasión de base de cráneo anterior en forma combinada.

Resonancia magnética de estesioneuroblastoma resecado con técnica endoscópica.

  • Glomus

Los tumores glómicos o glomus yugulares se originan en los corpúsculos glómicos localizados en la en la capa externa de la vena yugular interna y en el trayecto de los nervios timpánico y auricular. Son lesiones benignas, de lento crecimiento pero con comportamiento local agresivo e invasivo. La incidencia de presentación es de 1/1.000.000 personas siendo más frecuentes en mujeres en la 5ta década de la vida. Clínicamente causan disminución de la audición, zumbido pulsátil y alteración de la deglución y fonación. Son lesiones altamente vascularizadas motivo por el cual es necesaria la utilización de técnicas de embolización preoperatoria para facilitar la remoción quirúrgica. La cirugía constituye la principal opción terapéutica reservándose la radioterapia para pacientes de edad avanzada y en los casos de remanentes tumorales que infiltran estructuras vitales.

  • Lesiones Granulomatosas y Tumorales de la Punta del Peñasco

Los granulomas de colesterol de la punta del peñasco se originan debido a una mala neumatización del hueso petroso. La falta de oxigenación y las contínuas hemorragias de la mucosa generan procesos inflamatorios crónicos que destruyen el hueso temporal. Generalmente se presentan en pacientes de 20 a 60 años de edad y producen trastornos sensitivos a nivel de la cara, dolores de cabeza y mareos. La resonancia magnética muestra el alto contenido de colesterol de estas lesiones mientras que la tomografía muestra la erosión del hueso. El tratamiento quirúrgico consiste en la extirpación de la lesión permitiendo la aireación de dicha región.

  • Neurinoma del Nervio Facial

Son tumores originados en cualquier porción del nervio Facial, dentro del oído, hueso temporal o endocráneo. Generalmente toman más de una porción del nervio. Suelen debutar con parálisis Facial progresiva. La remoción quirúrgica del tumor implica la realización de una anastomosis con injerto de nervio para optimizar  la movilidad Facial.

  • Parálisis Facial post traumática

Los traumatismos de cráneo con Fractura del hueso temporal y de la base de cráneo posterior pueden producir parálisis Facial parcial o completa por hematoma, distensión o sección del nervio. La intervención quirúrgica temprana es la mejor opción terapéutica para recuperar la Función Facial.

  • Cordomas

Representan el 0,2% de todos los tumores intracraneanos. Predominan entre los 30-50 años de edad. 50% son sacro coccígeos, 35% craneanos y 15% vertebrales. Se desarrollan a partir de remanentes embrionarios de la notocorda por eso se localizan predominantemente en línea media. Clínicamente generan síntomas por compresión y afección de estructuras de la base de cráneo como cefaleas, visión doble y atrofia lingual. El diagnóstico radiológico incluye resonancia magnética y tomografía que permiten visualizar la destrucción ósea que producen. El tratamiento incluye la cirugía resectiva seguida de radioterapia en casos de remanentes para disminuir la posibilidad de recidiva local. En los casos donde la afectación ósea de la columna cervical genera inestabilidad espinal es necesaria la fijación occipito-cervical.

Resonancia pre y postoperatoria mostrando resección de cordoma de clivus

Fijación occipito cervical en un paciente con inestabilidad de base de cráneo generada por cordoma de clivus bajo

Solicitar un turno Derivar pacientes Donar a Fleni